La empresa de seguridad privada Grupo Sureste se encuentra nuevamente en el centro de la polémica tras recibir una serie de denuncias por parte de sindicatos del sector. Según las resoluciones más recientes, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) ha emitido actas de infracción contra la compañía por incumplimientos graves en materia laboral y convencional.
Falta de uniformidad y vulneración de derechos
Uno de los principales focos del conflicto se sitúa en Cataluña y Madrid. El sindicato SPS-Catalunya ha logrado que la ITSS sancione a la empresa por no entregar la uniformidad reglamentaria a sus vigilantes. Concretamente, se ha acreditado que la firma dejó de facilitar prendas básicas como chaquetillas y calzado, obligando a los trabajadores a desempeñar sus funciones sin el equipo adecuado que marca el Convenio Estatal de Seguridad Privada.
Discriminación en el aeropuerto de barajas
A esta situación se suma la denuncia interpuesta por el sindicato UGT en Madrid. Según el organismo sindical, Sureste Seguridad ha implementado una política de «plus de bienvenida» de 400 euros mensuales destinados exclusivamente a los vigilantes de nueva contratación en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Esta medida ha sido calificada como una «discriminación intolerable» hacia la plantilla antigua, que soporta la misma carga de trabajo pero sin percibir dicho incentivo.
Riesgo para los contratos públicos
La gravedad de estas denuncias, que ya han escalado al ámbito judicial por presunta vulneración de derechos fundamentales, podría tener consecuencias fatales para la empresa. De confirmarse las sentencias en su contra, Grupo Sureste podría verse inhabilitada para contratar con la administración pública, lo que pondría en jaque sus principales líneas de negocio en infraestructuras críticas como aeropuertos y servicios de transporte.
Desde las plataformas sindicales se advierte que continuarán con las acciones legales hasta que la dirección de la empresa garantice la equidad salarial y el cumplimiento estricto de las condiciones laborales de todos sus efectivos.
Entrados en abril de 2026, la situación de Sureste Seguridad se ha vuelto extremadamente crítica. Lo que en años anteriores eran denuncias aisladas por uniformidad, hoy se ha convertido en una crisis institucional que afecta a sus contratos más importantes.
y en el 2026 como va el grupo sureste
1. Rescisión masiva de contratos públicos
El golpe más duro ha llegado por parte de Correos. En febrero de 2026, la entidad pública decidió rescindir de forma fulminante cinco lotes del contrato que mantenía con Sureste Seguridad (lotes 1, 2, 3, 5 y 6).
- Motivo: Incumplimientos contractuales graves.
- Consecuencia financiera: Correos ha incautado las garantías (aval) de la empresa por un valor total de 550.000 euros.
2. Petición de veto para contratar con el Estado
A raíz de los problemas con Correos, se ha solicitado al Ministerio de Hacienda que abra un procedimiento para imponer una prohibición de contratar a Sureste Seguridad. Si esto prospera, la empresa no podrá presentarse a ninguna licitación pública en España durante un periodo determinado, lo que supondría un golpe casi definitivo para su modelo de negocio.
3. Conflictividad laboral en aeropuertos y Metro
La tensión con los sindicatos (UGT, USO, CSIF) no ha cesado:
- Aeropuerto de Barajas: Tras meses de protestas por el «plus de bienvenida» discriminatorio, se llegó a un acuerdo en 2025 para un plus de 3 €/hora, pero las denuncias por retrasos en pagos y falta de equidad continúan en 2026.
- Aeropuerto de Sevilla: La Inspección de Trabajo ha dado la razón al sindicato CSIF en nueve denuncias simultáneas por irregularidades en los cuadrantes, impagos de pluses y falta de locales adecuados para el comité.
- Canal de Isabel II: Se han denunciado «nóminas a la baja» y errores sistemáticos en el cálculo de los salarios.
4. Reconocimientos vs. Realidad laboral
Curiosamente, la empresa intenta lavar su imagen pública. En febrero de 2026 recibió un reconocimiento por parte de Metro de Madrid por actuaciones extraordinarias de sus vigilantes durante 2025. Sin embargo, los sindicatos denuncian que estos premios «maquillan» una realidad de precariedad y falta de inversión en el bienestar de la plantilla. Y recordemos los logros son de sus trabajadores no de la dirección de la empresa.






