Una reciente sentencia del Tribunal Constitucional ha marcado un antes y un después en los derechos de los trabajadores frente a los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE). A partir de ahora, cualquier empleado podrá impugnar individualmente un despido colectivo, incluso si este ha sido pactado entre la empresa y los sindicatos.
Este fallo rompe con la doctrina anterior, que impedía a los trabajadores iniciar acciones legales individuales si existía un acuerdo colectivo entre empresa y representación sindical, aunque este resultara lesivo para sus intereses.
EL PROBLEMA: ACUERDOS COLECTIVOS CERRADOS A ESPALDAS DE LOS TRABAJADORES
Hasta la fecha, cuando se negociaba un ERE y se llegaba a un acuerdo entre la empresa y uno o varios sindicatos, este acuerdo tenía fuerza vinculante sobre todos los afectados, sin posibilidad de impugnación individual. Esto dejaba en total indefensión a los trabajadores disconformes, especialmente a aquellos no representados por los sindicatos firmantes.
Muchos de estos acuerdos se cerraban con rapidez y bajo condiciones desfavorables, buscando minimizar el coste económico para la empresa y evitar litigios individuales, que podrían haber resultado más costosos si los jueces daban la razón a los trabajadores despedidos.
¿QUÉ CAMBIA CON ESTA SENTENCIA?
El Tribunal Constitucional establece ahora que el acuerdo colectivo no puede suprimir los derechos individuales reconocidos por la Constitución y la legislación laboral, como:
- El derecho a la tutela judicial efectiva (art. 24 de la Constitución Española).
- El derecho a recurrir decisiones que afecten al contrato de trabajo, como es un despido.
En consecuencia, cualquier trabajador afectado por un ERE podrá presentar una demanda individual, incluso si el despido se realizó dentro del marco de un acuerdo colectivo ya firmado.
¿A QUIÉNES BENEFICIA ESTA DECISIÓN?
La sentencia es especialmente importante para:
- Trabajadores no afiliados o no representados por los sindicatos que firmaron el acuerdo del ERE.
- Empleados que consideran que el pacto no respeta sus derechos o que se les podría haber ofrecido una mejor indemnización o condiciones de salida.
- Casos en los que hubo discriminación, falta de información o irregularidades procedimentales durante la negociación colectiva.
IMPLICACIONES PARA EMPRESAS Y SINDICATOS
Este fallo del Constitucional también cambia la forma en la que las empresas y los sindicatos negociarán a partir de ahora:
- Las empresas ya no podrán blindarse legalmente tras un acuerdo colectivo y dar por cerrado un ERE sin temer acciones legales individuales.
- Los sindicatos deberán ser más rigurosos en la negociación, asegurando procesos transparentes, justos y participativos.
- Se refuerza el control judicial posterior, lo que puede suponer mayores costes para las empresas si el contenido del acuerdo es impugnado con éxito.
UN PASO HACIA LA JUSTICIA LABORAL INDIVIDUAL
Este fallo representa una conquista legal para los trabajadores. Garantiza que los acuerdos colectivos no puedan utilizarse para restringir o anular derechos individuales, y que cada afectado tenga la libertad de acudir a los tribunales si considera que se ha cometido una injusticia.
En un contexto donde los ERE y despidos colectivos siguen estando presentes en sectores como la industria, el transporte o la tecnología, esta sentencia protege mejor al individuo frente a abusos, equilibra el poder negociador y fortalece el principio de igualdad ante la ley.
CONCLUSIÓN: LA DEMANDA INDIVIDUAL, UNA HERRAMIENTA MÁS DE DEFENSA
Gracias a esta sentencia del Tribunal Constitucional, los trabajadores ya no tendrán que resignarse a lo pactado en un ERE colectivo. A partir de ahora, podrán ejercer su derecho a la justicia individualmente y luchar por condiciones más dignas, sean económicas o contractuales.
La puerta está abierta: cada trabajador puede y debe defender sus derechos, sin importar lo que pacten otros en su nombre.






